Redes sociales · Hostelería
Redes sociales en la hostelería
Cada vez más, los clientes de bares y restaurantes comparten sus experiencias gastronómicas en redes sociales. Eso convierte a las redes en una oportunidad enorme para el sector: un escaparate de tus platos y de cómo se preparan.
Además de llegar a clientes potenciales, las redes sirven para avisar de eventos, menús especiales o una carta nueva, para atender al cliente y hasta para reservar mesa. Pero para gestionarlas con éxito hace falta una estrategia adaptada a cada negocio: cada restaurante es diferente y, sin estrategia, las redes pueden volverse en tu contra.
Elige bien las redes donde está tu público, fija un objetivo, planifica el contenido y sé constante. La imagen lo es todo en un feed que van a mirar tus clientes antes de decidir dónde comer.
Nueve consejos para tener éxito en redes sociales
El orden importa: los cuatro primeros son decisiones que se toman una vez, y el resto es trabajo diario.
- Estudia en qué redes está tu público objetivo y potencial, y crea ahí tu perfil de empresa.
- Fija un objetivo que quieras conseguir en esas redes: así sabrás qué contenido crear y cómo.
- Prepara un calendario a corto o medio plazo: te ayuda a planificarte y a ser constante.
- Cuida el feed: lo van a ver tus clientes objetivos y potenciales, y ahí la imagen lo es todo.
- Aporta contenido de valor y con frecuencia, para posicionarte en la mente de quien está pensando dónde ir a comer.
- Úsalas como herramienta de atención al cliente: para mucha gente es la forma más cómoda de resolver dudas o reservar.
- Mantén la información del perfil actualizada: dirección, horario, teléfono y correo, siempre visibles.
- Incluye tu carta: informa de tu oferta gastronómica y del nivel de precios, y filtra clientes interesados en tu tipo de cocina.
- Haz promoción con estrategias de marketing, por ejemplo con perfiles cuyo público encaje con tu tipo de restaurante.
La foto es media batalla
En hostelería el contenido es visual: el plato, el local, el proceso. Un feed atractivo pide fotografía decente, no fotos de móvil a contraluz. Ahí es donde la fotografía corporativa y de producto deja de ser un lujo y pasa a ser la herramienta de trabajo.
Y no todo tiene que ser el plato terminado. La cocina en marcha, el producto fresco de la mañana o la mesa montada antes de abrir cuentan lo mismo y se agotan menos: quien te sigue quiere ver cómo es tu sitio, no solo qué sirve.
Cuándo pueden volverse en tu contra
Un perfil abandonado con la carta de hace dos años, un horario que ya no es el que tienes o un mensaje sin responder hacen más daño que no tener perfil. Si las redes se usan como canal de atención al cliente, hay que atender: la gente pregunta por reservas, alergias y horarios esperando respuesta el mismo día.