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Cómo adaptarse al nuevo algoritmo de Instagram

Muchos hemos notado que el algoritmo de Instagram cambia de forma constante sin dejarnos entender del todo cómo funciona. De ahí las quejas por la poca interacción y el poco alcance de las publicaciones.

En Instagram el tiempo es clave: los primeros minutos de una publicación son los que marcan su futuro. Generar interacción en ese rato es lo que le hace entender a la plataforma que tu publicación importa.

No hay truco. Hay horario, contenido que aporte, una llamada a interactuar y constancia. Lo demás lo pone el algoritmo por su cuenta.

Por qué importan los primeros minutos

Cuando una publicación sale a la luz, la plataforma mide cómo responde tu comunidad. Si en ese primer tramo hay interacción, entiende que el contenido es relevante y lo enseña a más gente. Si no la hay, la publicación se apaga sola.

Todo lo que sigue está pensado para conseguir buenas estadísticas durante esos primeros minutos.

Ocho decisiones que sí puedes controlar

Ninguna es espectacular por separado. Juntas cambian el resultado de una cuenta a los pocos meses.

  • Ten en cuenta el horario: revisa las estadísticas de tu cuenta y publica cuando tus seguidores estén conectados.
  • Crea buen contenido: aporta valor con la imagen, con el vídeo y con la descripción. Cuanto más tiempo pasen en tu publicación, más relevancia tendrá.
  • Anima a tus seguidores a interactuar: una pregunta, una invitación a etiquetar o a compartir con alguien a quien le interese.
  • Usa las stories para avisar de que has publicado: generas tráfico hacia tu perfil y hacia el post.
  • Utiliza las distintas funciones de stories: a la plataforma le gusta que uses sus herramientas y te lo premia.
  • Responde a los comentarios: si se crea conversación, aumentan las interacciones.
  • Utiliza hashtags: etiquetan y segmentan tu contenido hacia un público realmente interesado.
  • No abuses de ellos: evita los muy genéricos, no repitas siempre los mismos y no pongas más de ocho.

Lo que no funciona

Comprar seguidores no arregla nada de lo anterior: rompe la proporción entre seguidores e interacción, se nota a simple vista y la plataforma lo penaliza. Si el contenido no es bueno, el número de seguidores no lo hará mejor.

Tampoco funciona publicar a ráfagas. Tres publicaciones en un día y después dos semanas en silencio le dicen a la plataforma que la cuenta no es fiable, y a tus seguidores que ya no hay nada que mirar. Es preferible una frecuencia baja que puedas sostener durante meses.

Cómo se mide si está funcionando

El número de seguidores es el peor indicador de todos. Mira el alcance de cada publicación, cuántas personas guardan o comparten y cuántas conversaciones salen de los comentarios y de las stories: eso es lo que la plataforma usa para decidir a quién enseñarte después.

Y revisa las estadísticas de tu propia cuenta antes de copiar el horario de nadie. Tus seguidores no se conectan a la misma hora que los de otro perfil, ni siquiera dentro de tu mismo sector.